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Más allá de lo cierto.

Yo amaba a Jesús… pero no más que mis propios sueños. En el momento que este hallazgo se volvió significativo para mí aquellas páginas se volvieron tan húmedas como las lágrimas que corrían por mis mejillas, y sus palabras tan cercanas como un atrapante susurro en mi oído: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?’ Hay un gran abismo entre reconocer que algo es cierto y que esto se vuelva tan significativo y real como un puñal clavado en el pecho. Esto me frustraba realmente, veía a la gente, pareciera como si sus deseos sí estuvieran de acuerdo a lo que quería Jesús, ¿por qué? A ratos Dios se me asemejaba al tío gordo  y mala onda que pateaba el castillo de arena que tanto me había esforzado en construir, en otras ocasiones era como el Santa Claus con falta de comprensión lectora. Le pedía el último juego para la Nintendo, y me traía dos pares de calcetines. Dios era una especie de analfabeto. Aunque por cierto, cuando uno es niño no entiende que el par de cal...

Track No.53 - Comienzo

Alguien corría a buscarme. ¿A mí? Yo pensaba irme a mi casa y... seguir viviendo como si nada ocurriese, como si a nadie le importase, y de hecho, así era; o eso pensaba. Cuesta un poco creer que estás en el pensamiento de alguien cuando el entorno te ha gritado lo contrario durante más de la mitad de tu existencia. Han sido instantes incalculables en los cuales no he dudado en que mi valor es semejante al de usar un lápiz como zapato, no puedes tú... venir a decirme lo contrario. Pero ahí estás tú otra vez: girando mi insignificante mundo, volteando mis absurdas convicciones, acabando con la ilusoria fantasía, haciendo de la locura una realidad. Pero tú estás ahí, recogiendo la basura como aquella primera vez, sacándole brillo al suelo de mis días, ordenando los estantes de nuestra historia, encontrando los versos que no te escribí, rompiendo en mil pedazos mis sonetos de nostalgia, barriendo la entrada de los caminos que vamos a emprender, abriendo las ventanas de lo que pr...

Track No.52 - Pajarillo

En mi mente vuelan pensamientos como pajarillos azules sin árbol donde posarse; Distraídos, algo confundidos, cansados. Quieren reposar tan solo un momento sus delicadas y pequeñas patitas para volver a emprender el vuelo. Pues la presión aumenta conforme volamos más alto, ¿verdad? Y así mis pensamientos van: Doy un paso en esta alocada aventura, pero las alas pesan un poco más. ¿Dónde está mi árbol? ¿Mi inconmovible raíz? ¿Mi descanso? ¿Mi sombrilla? ¿Mi “despeja malos pensamientos”? Los afanes, la falta de sueño y mi propio ser me nublan la vista. Siento… Siento que voy a caer, después de todo, soy demasiado pequeña para estas alas. El horizonte expira justo frente a mis ojos y la fuerza de gravedad me lleva a sus más recónditas moradas. Así, mis pensamientos van. Se van hundiendo en la inmensidad. Ah… ¿dónde estoy? Siento a alguien respirar. Sobre algodonosas ramas alguien me ha traído a descansar, ni las nubes saben de tanta esponjosidad. Hay delicioso fruto para disfrutar. No pued...

Track No.51 - Mar

Eres todo lo que me queda para volver a comenzar. Mi porción, mi herencia, mi “todo lo que tengo”. Aún te quedas, perseverante. Aún apuestas por mí, valiente. Pensaba en tu carácter y quise cruzar el mar para llegar a ser como tú, aunque me ahogue en el intento. ¿Sabes? He vuelto a tropezar. Te dije lucharía por tu sueño pero al intentar hacerlo mío vuelvo a caer. Y vuelvo a preguntar en esta inmensa oscuridad: ¿cómo es que te quedas a mi lado sin titubear? Posaste tus ojos en mí aun sabiendo que iba a fallar. En la sala del juicio me halle. Pero el abogado vestido de blanco se acerca a mi oído a susurrar: No te voy a abandonar. Lo comprendo. Hey, abogado… una cicatriz en tu muñeca me da la señal. No es necesario alzar mis manos a las nubes para intentarte alcanzar; Veo en mi interior y ahí estás. Voy a cruzar el mar.

Track No.50 - Centro

Una olla de preguntas aún sin respuestas giran en mi cabeza, aveces queriendo explotar. Pero todo hasta el momento iba bien, hasta aquellos “sin querer queriendo” que lees por ahí. ¿Por qué? Es injusto. Signos de interrogación danzan como burlándose de mí. Puede haber un caos en mi interior. Puedo no entender nada. Puedo querer salir huyendo. Puedo sentirme como un naufrago sin nada alrededor. Puedo ver mis deseos hacerse polvo sin alguna compasión. Puedo contemplar al interminable invierno que parece no querer marchar. Puede faltarme el aire y mis piernas de miedo tambalear, pero bastará. Tan solo bastará con mirar hacia arriba y ver el rostro de Papá. Para que su tierno mirar convierta al temor en ardiente valor. Porque solo bastará oírle decir “todo va a estar bien” y entonces sonreiré. Porque no se trata de mí, eso bastará; porque se trata de ÉL.

Track No.49 - Complot

La alarma falló. El Transantiago más que oruga, parecía caracol. En la Plaza de Maipú, Santiago Bueras escaló el Monte Tabor. Y allí se quedó, esperando a San Pablo para hacer la combinación. Con Manuel Montt nunca se encontró; plantado lo dejó. "Una clase menos de Introducción", pensó. El organismo le pedía a gritos un baño y la Estación Central parecía la única solución. Todo parecía un complot. Llamó a todas las personas que podían venir en su salvación, pero parecía un complot. Así que en el patio de comidas, sin comida, resignada se sentó. "Ah... todo esto fue un complot planeado por la Economía para ponerme a su disposición." El libro abrió, pero la Curva de Philips fue su mayor perdición. Y sus neuronas jamás pudo conectar a ese algo llamado inflación. Ni hablar de las niñas que en la mesa de al lado hablaban de una tal señora llamada Ecuación. ¡Ay de mí! ¡Cuántos signos de interrogación! Parecía un complot. Y algo re...

Track No.48 - Disfrutar

Por esos momentos que merecen música de fondo, hoy quiero agradecer. Y captar en una poesía, como fotografía este nuevo placer. Como película en 3D, Esta nueva forma de ver. Lo imagino como gigante pastel. Mis papilas gustativas no se resisten ante él. Mmm... delicioso nuevo placer. Esta nueva forma de ver, como película en 3D. Porque aquel poeta lo sabía muy bien: Delicias a tu diestra siempre habrían de haber. Y escuchó directamente de tu voz la palabra que le da sentido a mi sed, a mi grito desgarrador. Como música de fondo, me desvanezco sin solución: "Disfruta... como si no hubiera nada mejor." Es como película en 3D, esta nueva forma de ver. Disfrutar... como gigantesco pastel. Disfrutar... el rostro de sardina se irá para no volver. Disfrutar.. y una sonrisa Pepsodent se asoma para resplandecer. Disfrutar, disfrutar, disfrutar. Como si no hubiera nada más. Disfrutar para finalmente levantar el cinturón, Como cuando el a...