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Track No.16 - Tú.



Tú... mis horas altas y bajas.
Tú... el escritor de mi más perfecta historia de amor.
Tú... la inspiración de mi poesía.
Tú... el tesoro que todos anhelan hallar.
Tú... el que decide si el alba brilla o no mañana.

Tú... el vacío que un día tuvo mi alma.
Tú... el silnecio que escucho a mi alrededor.
Tú... la brisa que sopla en mi cara.
Tú... el arquitecto de mi sueños y maestro al hacerlos realidad.
Tú... el impulso de mis pasos.

Tú... la fuerza de mi vuelo.
Tú... el banquete más delicioso a disfrutar.
Tú... el deseado de mi corazón.
Tú... la mano que me salva de caer.
Tú... la ansiedad que me inunda cuando no te siento.

Tú... la más profunda necesidad de mi alma.
Tú... el héroe que llega a tiempo, siempre.
Tú... el director de la mejor obra jamás narrada, mi vida.
Tú... el manantial en medio del desierto.
Tú... el resplandor de mi rostro.

Tú... mi aliento y arma en la batalla.
Tú... mi refugio durante la lluvia.
Tú... la morada donde anhelo siempre estar.
Tú... el salvador de mi existencia, la luz en la tormenta.

Tú... el amado de mi alma, el alguien que tanto esperaba.
Tú... mi suspiro en la mañana y madrugada.
Tú... el amigo que está allí conmigo al luchar.
Tú... mi alimento y agua en el diario vivir.
Tú... la música que más me gusta oír.

Tú... el universo por el cual puedo viajar.
Tú... el formador de la escencia de mi ser.
Tú... el que ríe y llora conmigo cuando nadie puede ver.
Tú... la luz en mi mirar y alabanza al despertar.
Tú... la senda a seguir y el amor que he de compartir.

Tú... quien me corona de baile y cánticos de felicidad.
Tú... mi preciada libertad.
Tú... el escultor de un maravilloso futuro.
Tú... el pintor de mi más hermosa sonrisa.
Tú... aquel que deseo aprender a amar.

Tú... mi HOY, mi incondicional...
...JESÚS.

♫ Silencio.

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Más allá de lo cierto.

Yo amaba a Jesús… pero no más que mis propios sueños. En el momento que este hallazgo se volvió significativo para mí aquellas páginas se volvieron tan húmedas como las lágrimas que corrían por mis mejillas, y sus palabras tan cercanas como un atrapante susurro en mi oído: ‘Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?’
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Pequeña, un día comprenderás que hay cosas en la vida a las que debes renunciar de buena fe. A eso suelen llamar los adultos madurez.

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