21 de septiembre

Aún hay aire en mis pulmones. Sangre corriendo por mis venas. Mis pies están firmes en la tierra. Mis articulaciones reaccionan y en mi interior resuena el soplido de vida de mi Autor. En mi corazón suena el volumen de la música, mi Amante danza mientras levanta las ruinas de mi pequeña e insignificante humanidad. Sus latidos en mí traen eternidad; se alinea mi universo. Estoy viva. Él es la vida.

Puedo continuar.